![]() Buenos Aires, 1660.- Ante la imposibilidad de que Buenos Aires y el resto de las demás provincias argentinas se surtan con los artículos provenientes exclusivamente del virreinato del Perú, el Río de la Plata se ha convertido en un puerto de atracción para filibusteros ingleses, franceses y portugueses. No obstante la amenaza efectuada por las autoridades españolas residentes en Perú, de cerrar herméticamente el puerto en caso de que esta situación perdure, no se ha tomado hasta ahora ninguna medida para impedirlo. "¿Qué pretenden los magistrados del Perú, que nos vistamos con cuero, o que salgamos a pasear desnudos?", se preguntó un encolerizado porteño al enterarse de la posible sanción que pende sobre ellos. |