![]() Buenos Aires, 1694.- El representante de los hacendados del Río de la Plata, don Gabriel de Aldunate y Roda, presentó un memorial que será elevado a consideración del rey. El documento ataca con dureza el monopolio del comercio que se ejerce desde Lima y fundamenta la defensa del comercio de Buenos Aires. "Con salida directa al océano, somos los que vivimos más lejos de España", comentó un comerciante bonaerense. "Legalmente sólo podemos comerciar a través de Lima". |
"Observe que se tarda 50 días en recorrer las 350 leguas que van desde Buenos Aires a Jujui y luego 12 más para llegar a Potosí. De Potosí a Lima hay 500 leguas de montañas y caminos muy difíciles que, con suerte, se hacen en cuatro meses", señaló otro comerciante, para quien lo natural es que las mercaderías se introduzcan por Buenos Aires para abastecer a Potosí. "El precio de las mercaderías se recarga en un 150%. Los precios son prohibitivos", manifestó un tendero. "Una vara de paño que nos llega vía Lima vale entre 20 y 25 pesos, si se trajera directamente de España a Buenos Aires costaría cuatro y lo mismo con todas las demás telas". No es casualidad que el comercio ilícito (contrabando) esté a la orden del día en esta capital. Las tentaciones son muchas: enfrente están los portugueses con su Colonia y la llegada subrepticia de barcos ingleses, franceses y holandeses con ofertas de muy buenas mercaderías a bajo precio. En el memorial de Aldunate se pone de relieve que la importancia del Perú ya no es la misma, pues la producción minera está en decadencia. Sostiene además que la mayor parte de la población del Perú está constituida por indios que no consumen productos españoles. Por último, afirma que la zona del Potosí estaría mejor atendida desde Buenos Aires. |
![]() Las relaciones entre Lima y Buenos Aires se han deteriorado mucho en los últimos tiempos. Buenos Aires está subordinada a la capital de este enorme virreinato. Los comerciantes de una y otra intercambian insultos, entre los cuales el más común es el denunciar a sus enemigos como contrabandistas. Desde Lima se intenta luchar contra el comercio ilegal de Buenos Aires poniendo aduanas interiores, como ya sucedió en Córdoba. Los círculos de comerciantes y hacendados de esta capital consideran que han llegado a la mayoría de edad. "Con la inmensa riqueza en cueros que poseemos estamos en condiciones de comerciar directamente con España, sin la pesada intermediación de Lima", afirmaron. |