La mayoría de los autores concuerda en que esta etapa abarca desde los 20 hasta los 40 años, en la que se adquiere mayor estabilidad emocional, mayor autonomía, mayor proyección en cuanto metas y se debería adquirir una estabilidad a nivel de pareja.

El logro de las tareas de esta edad determinan el resto de la vida como adulto, se espera que se cumplan ciertas etapas, como abandonar el hogar paterno, trabajar y mantenerse, casarse y ser padre.

El adulto joven está en un período de aprendizaje, de ajuste y de toma de decisiones que lo llevan a comprometerse y a definir un estilo de vida. Son biológicamente adultos pero esto no significa que hayan asumido compromisos de carrera, familia y trabajo; psicológicamente se espera que ya hayan cumplido con las tareas de la adolescencia como la emancipación, la tranquilidad sexual, la identidad integrada y la capacidad de compromiso.