Si se dispone de un colposcopio se
puede observar la vulva y el exocervix con aumento, buena
iluminación y filtros que permiten determinar las
características del epitelio y de los vasos
subyacentes.
La práctica de este examen requiere de un
ginecólogo previamente entrenado en el reconocimiento
de las lesiones del epitelio y de los vasos.