La forma de obtener la historia de una enfermedad debe ser elegida por cada médico.

En el área ginecológica es recomendable comenzar por establecer lo más claramente posible el motivo de consulta expresando los síntomas en los mismos términos en que los refiere la paciente. De esta manera se demuestra especial interés por el problema que la aqueja.

Posteriormente debe completarse la historia para lo cual es conveniente desarrollar una pauta, frecuentemente impresa, que generalmente está disponible en el consultorio.

Esta debe incluir los antecedentes personales y familiares más relevantes.