Cuenta Rectoría 2003

Introducción.
El proyecto educativo.
Las actividades de investigación y los programas de postgrado.
La vinculación de nuestra universidad con la sociedad chilena.
Gestión administrativa y sustentación económico-financiera.
Instituciones afiliadas.
Conclusiones finales.

Introducción

 

Señor Gran Canciller, señores miembros del Consejo Superior, autoridades universitarias y de entidades afiliadas, señores miembros del Consejo Consultivo, distinguidos invitados y benefactores, estimados miembros de la comunidad universitaria, señoras y señores:

Introducción

Congregados en la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, celebramos el CXVI° aniversario de la fundación de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Un aniversario que ocurre en el contexto de una gran alegría como es la certeza de que el Beato Alberto Hurtado será canonizado en el curso del próximo año. Es verdaderamente emocionante, sin duda un inmenso regalo de Dios, que un santo haya sido parte de esta comunidad universitaria, y que haya amado y servido al Señor en medio de nosotros.

Fue alumno en la Facultad de Derecho; profesor de psicología educativa en la Facultad de Filosofía y Ciencias de la Educación; activo participante en la fundación de la Facultad de Teología; incansable promotor de actividades apostólicas y solidarias para los estudiantes; sufrió serenamente su dolorosa agonía y falleció en nuestro Hospital Clínico. Podríamos decir que es un santo «muy nuestro». Por eso, los invito a participar activamente en las iniciativas que la Pastoral Universitaria está organizando para celebrar y reflexionar sobre la personalidad, obra y espiritualidad del Beato Alberto Hurtado. Queremos contribuir a que su figura ilumine nuestras vidas y trabajo, y pedir con mucha fe que el Espíritu suscite nuevos santos en el seno de ésta, la universidad que tanto quiso.

En años anteriores, a los actos propios de este día hemos agregado un homenaje a Monseñor Carlos Casanueva Opazo, iniciador de esta tradición en nuestra universidad. Hoy queremos que el reconocimiento hacia él se exprese de una manera perdurable y pública, mediante la inauguración de un monumento con su efigie.

Ubicado frente a nuestra Casa Central, a la derecha de la estatua de Monseñor Crescente Errázuriz, esta obra simboliza nuestra gratitud, cariño y admiración hacia este gran sacerdote y rector, pero además, la convicción de que su pensamiento visionario y grandes realizaciones lo hacen merecedor de un sitial entre los más grandes educadores de nuestra patria.

Como una forma de documentar este hecho y contribuir a la difusión de su legado, nuestra universidad ha querido también publicar una biografía de Monseñor Casanueva que, a partir de hoy, será distribuida entre la comunidad universitaria. Ella pone de manifiesto las excepcionales condiciones de inteligencia y visión, carisma sacerdotal y virtudes cristianas que impulsaron sus espléndidas realizaciones.

En esta fecha el Rector presenta al Consejo Superior y a toda la comunidad universitaria una cuenta anual de su gestión y de la marcha de la universidad. En esta oportunidad, me corresponde informar sobre lo acontecido durante el año 2003.

Visitas ilustres

La universidad recibió las ilustres vistas del Cardenal Zenon Grocholewski, Prefecto de la Congregación para la Educación Católica, y del Cardenal Paul Poupard, presidente del Pontificio Consejo para la Cultura. Junto con asistir a diversos actos de bienvenida, ambos cardenales sostuvieron largas reuniones de trabajo con el Comité Directivo. En ellas pudieron informarse en forma pormenorizada sobre las metas y estado de avance del Plan de Desarrollo vigente, aportando ellos, a la vez, sus puntos de vista y manifestando apoyo al esfuerzo que estamos realizando.

Nombramientos y otros reconocimientos

Diversos miembros de la comunidad académica recibieron importantes distinciones. En primer término, nuestro Gran Canciller fue nombrado Presidente del Consejo Episcopal Latinoamericano, cargo de gran responsabilidad pastoral y eclesial. También, a solicitud de la Conferencia Episcopal de Chile, mantuvo la presidencia de este organismo y, adicionalmente, fue llamado a integrar el Pontificio Consejo para la Cultura. Todas grandes tareas y, a la vez, reconocimientos que nos alegran y comprometen nuestras oraciones por el éxito de cada una de ellas.

El profesor Patricio Ventura-Juncá, Director del Centro de Bioética de la Facultad de Medicina, fue nombrado miembro de número de la Pontificia Academia para la Vida, por el Santo Padre.

La profesora Mabel Condemarín, destacada académica en la Facultad de Educación, primero, y luego de la Escuela de Psicología, recibió el Premio Nacional en Ciencias de la Educación. Desgraciadamente, a pocos meses de recibir este galardón, la profesora Condemarín manifestó los primeros síntomas de la grave enfermedad que provocaría su fallecimiento el día 30 de marzo recién pasado. Aprovecho esta oportunidad para manifestar nuevamente el profundo pesar que nos causó su prematura partida.

El profesor Vittorio Corbo, de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas, fue elegido Presidente del Banco Central, nombramiento recibido con la aprobación unánime de la comunidad nacional, la cual valora su vasta experiencia y conocimientos en políticas monetarias.

El profesor Juan Carlos Castilla, de la Facultad de Ciencias Biológicas, fue nombrado miembro de la National Academy of Sciences de los Estados Unidos, distinción que por primera vez favorece a uno de nuestros profesores y que implica el reconocimiento internacional de la contribución científica del profesor Castilla en el campo de la biología de los ecosistemas y la protección de los recursos naturales.

El profesor José Miguel Aguilera, de la Facultad de Ingeniería, recibió de manos del Presidente de la República Federal de Alemania el Premio Alexander von Humbolt, por sus contribuciones en el campo de los bioprocesos.
El profesor Juan Enrique Coeymans, también de la Facultad de Ingeniería, fue distinguido con el «Premio Raúl Devés», del Colegio de Ingenieros de Chile, por su sobresaliente trayectoria en el área de la ingeniería del transporte. Este premio es el más importante entregado anualmente por esa entidad gremial.

Finalmente, completando el elenco de nuestros profesores de Ingeniería que han recibido importantes reconocimientos, el profesor Eduardo Varas fue elegido Vicepresidente de la Asociación Internacional de Investigaciones Hidráulicas, cargo que por primera vez ocupa un académico chileno.

El profesor Francisco Gálvez, de la Escuela de Diseño, ganó el primer premio del concurso «Morisawa Awards», de Japón.

Por otra parte, los profesores Juan Pablo González, del Instituto de Música, y Claudio Rolle, del Instituto de Historia, se hicieron acreedores del Premio «Casa de las Américas» de La Habana, Cuba, por sus aportes en el estudio de la música popular chilena.

El profesor Víctor Alarcón, del Instituto de Música, obtuvo el Premio a la Educación y Gestión Musical del Consejo Chileno de la Música, UNESCO, y compartió con el profesor Rodrigo del Pozo, también del Instituto de Música, el Premio del Círculo de Críticos de Arte, categoría Nacional.

A todos ellos, nuestra admiración y calurosas felicitaciones..

Quisiera hacer una especial mención al grado de Doctor Scientiae et Honoris Causa concedido por nuestra universidad, en diciembre del año pasado, al profesor y ex rector Juan de Dios Vial Correa. Sus palabras de aceptación del grado honorífico permanecerán en la memoria de nuestra familia universitaria como un testimonio luminoso del sentido y espíritu de la tarea académica.

Finalmente, deseo destacar que durante el año 2003 el Consejo Superior aprobó el ascenso a la categoría de profesor titular de 24 académicos, mientras que 48 fueron promovidos a la categoría de profesor adjunto ordinario y 18 a la de asociados. Todos ellos son personas muy meritorias, que han recibido este reconocimiento después de muchos años de experiencia universitaria y, en su conjunto, demuestran las bondades de las políticas de gestión y desarrollo académico que ha mantenido nuestra universidad durante las últimas décadas, particularmente su sistema de calificación y promociones. A todos estos profesores, nuestras más cordiales felicitaciones.

Durante 2003, celebramos importantes hitos históricos: la Facultad de Derecho cumplió 115 años, el Observatorio Astronómico Manuel Foster 100 años, el Hospital Clínico y el Teatro de Ensayo cumplieron sesenta años de ininterrumpidas labores, el Departamento de Enfermedades Cardiovasculares conmemoró el medio siglo de la primera cirugía cardíaca efectuada en el Hospital Clínico, y la Revista Universitaria celebró los 25 años de vida transcurridos desde su refundación.

Más de la mitad de las facultades renovaron sus autoridades en el período de esta cuenta. Asumieron por primera vez el cargo de decano los profesores Juan José Ugarte, en la Facultad de Arquitectura; Francisca Alessandri, en la Facultad de Comunicaciones; Arturo Yrarrázaval, en la Facultad de Derecho; Luis Flores, en la Facultad de Filosofía; y José Luis Samaniego, en la recientemente creada Facultad de Letras. Fueron reelegidos los decanos Renato Albertini de la Facultad de Ciencias Biológicas -por sexta vez consecutiva-, Gonzalo Undurraga de la Facultad de Educación, Ricardo Ramírez de la Facultad de Física, René Millar de la Facultad de Historia, Geografía y Ciencia Política, y Luis Hernán Tagle, de la Facultad de Química.

Durante el año 2003 sufrimos la pérdida de varios profesores muy destacados. Ellos son la profesora María Cristina Navajas, decana de la Facultad de Derecho, y los profesores Ricardo Astaburuaga, Álvaro Campos, Benedicto Chuaqui, Fernán Díaz, Patricio Novoa y Tomás Mac Hale. Los tendremos presentes en nuestros recuerdos y oraciones.

Cuenta de actividades

Al igual que en años anteriores, he organizado esta presentación como un informe de avance del Plan de Desarrollo 2000-2005; en consecuencia, está estructurada en cuatro capítulos, cada uno de ellos relativo a las principales metas de ese Plan:
1) Desarrollar un nuevo proyecto educativo;
2) Expandir el cultivo del saber;
3) Fortalecer las vinculaciones con la sociedad, y
4) Obtener la necesaria sustentación económico-financiera.

Dada la proximidad del plazo de cierre del Plan de Desarrollo 2000-2005, me ha parecido conveniente, además, analizar algunos aspectos desde la perspectiva de lo ocurrido durante todo este período y lo que ello implica para tareas futuras. Por consiguiente, y considerando la gran cantidad de hechos reportados en las cuentas anuales de las diversas facultades y de las unidades de la Dirección Superior, he debido realizar un esfuerzo adicional de síntesis para no alargar en demasía el tiempo de esta presentación. Por lo mismo, sólo aludiré suscintamente a una serie de hechos descritos in extenso en la versión oficial de la Cuenta de Rectoría, incluyendo los que se refieren a las instituciones afiliadas.

2008 Pontificia Universidad Católica de Chile