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LOS BENEFICIOS DE CAMINAR

 

  • Caminar es un ejercicio de fácil realización, presente en la vida diaria y que trae varios beneficios. Es una actividad que puede ayudar a alcanzar un nivel más alto de condicionamiento físico y salud. ¡Es una de las formas más naturales de ejercicio! Es seguro, simple y no requiere mucha práctica.
     

  • UC Saludable te invita a conocer más de este ejercicio y te propone “Caminar Más”.

 

 
   

LOS BENEFICIOS DE UNA CAMINATA


Caminar para mantener la forma puede ayudarte a alcanzar varios beneficios para la salud. Por ejemplo, puede reducir el riesgo de ataque cardíaco. Caminar mantiene el corazón saludable y reduce el colesterol LDL (Lipoproteína de Baja Densidad o Colesterol malo) y aumenta el colesterol HDL (Lipoproteína de Alta Densidad o Colesterol Bueno).

Un programa de caminata regular también reduce el riesgo de desarrollar presión alta, factor que contribuye para enfermedades cardíacas. También ayuda a controlar la presión sanguínea. Si ya tienes presión alta, puede reducirla.

Puedes también reducir el riesgo de desarrollar diabetes del tipo 2. Si eres mujer, estás por encima del peso y tienes riesgo alto de diabetes, caminar puede mejorar la habilidad de tu cuerpo de procesar el azúcar (tolerancia a la glucosa). Si eres diabético, participar de un programa regular de caminata puede ayudar tu cuerpo a procesar mejor el azúcar, reducir el riesgo de ataque cardíaco y ayudarte a vivir más.


Caminar también ayuda en el control del peso a causa de la quema de calorías. Mujeres de media-edad que andan más de media hora por día tienen niveles más bajos de grasa en el cuerpo que mujeres menos activas.

¡Controla el estrés y anímate! Caminar es una excelente manera de reducir el estrés, además de prevenir la depresión y la ansiedad. Y mejora el buen humor, ¿no es óptimo?


Quédate fuerte y activo. Conforme envejeces, la caminata para condicionamiento físico puede prevenir caídas y ayudarte mejorar la flexibilidad, lo que significa mantener tu independencia.

¡PREPÁRATE ANTES!

Prepárate para prevenir lesiones, como ampollas en los pies o dolor muscular. Usa zapatos y ropas confortables. Si la caminata fuera al aire libre, elige ropas apropiadas que permitan que la transpiración se evapore. Si fuera caminar durante la noche, viste colores brillantes para que los conductores puedan verte.

Haz un calentamiento. Gasta cerca de cinco minutos caminando lentamente para calentar los músculos. Aumenta el ritmo hasta sentirte calentado para reducir el riesgo de lesiones. Después del calentamiento, alarga los músculos por cinco minutos más. Incluye estiramiento del gemelo, cuadriceps, tendón, espalda y pecho.

¡HAZ UN PROGRAMA QUE FUNCIONE PARA TI!

 

 
   

Comienza despacio. Si caminas a menudo, continúa así. Si no eres una persona activa y te cansas fácilmente, es mejor comenzar despacio. Camina cuánto puedas, si pudieras andar sólo por algunos minutos, deja que ese sea tu punto de partida. Por ejemplo, debes intentar hacer secciones diarias cortas, de cinco a diez minutos, e ir pasando despacio hasta 15 minutos, dos veces por semana. Después, durante varias semanas puedes trabajar gradualmente y aumentar hasta 30 minutos de caminata, cinco días por semana.

Usa la técnica adecuada para evitar lesión y contratiempos. Caminar es un excelente ejercicio por ser muy fácil, pero si tu postura es incorrecta o tus movimientos son exagerados, aumentas el riesgo de lesión.

Mide la intensidad de tu entrenamiento. Saber tu nivel ideal permite aumentar la intensidad para maximizar el entrenamiento o reducir para evitar el exceso. Tienes las siguientes opciones:

* Prueba de la conversación: si estuvieras sin aliento y no consigues conversar con la persona que está caminando con usted, probablemente estás haciendo mucho ejercicio y debes reducirlo.

* Escala de Borg: este método es una autoevaluación del ejercicio subjetivo. Es una escala que va de seis (sin esfuerzo) a 20 (esfuerzo máximo). Cuando camines, intenta quedarte en la percepción de intensidad moderada (12 la 14).

* Cálculo de la frecuencia cardiaca (pulso): para descubrir si estás ejercitándose dentro de la franja de su frecuencia cardíaca, para y verifique la pulsación manualmente, por el pulso de la muñeca (arteria radial) o cuello (arteria carótida).

¡MANTÉNTE MOTIVADO!

¡Establece metas y diviértete! Comenzar un programa de caminata requiere iniciativa y continuarlo requiere compromiso y persistencia. Pero cuando piensas en los beneficios potenciales para la salud, todos los esfuerzos son válidos. Con el tiempo, vas a sentirte mejor.
Para quedarte motivado, establece metas de desempeño. Las personas que consiguen seguir un nuevo comportamiento durante seis meses, generalmente, consiguen hacerlo un hábito.

¡Diviértete! Si no te gusta caminar solo, invita a tu compañero, un amigo o un vecino para ir juntos. Varía tu rutina y planea varias rutas diferentes para caminata.

Sigue estas pistas para no desanimar:

Piensa positivo
No dejes que pensamientos negativos, como "Yo soy un fracaso" , aparezcan en tu mente.

Reevalúa tus metas
Si tu meta es caminar durante dos horas por día, en los 365 días del año, deberás estar preparándote para fracasar. Sé realista con tus metas, como 30 minutos, cinco días por semana.

Continúa
Haz tu caminata hoy, mañana y siempre. Cinco veces por semana ya basta para que tengas todos los beneficios!

Haz planes continuamente
Si estuvieses viajando o trabajando mucho, piensa en estrategias para incorporar caminatas cortas en tu día para no parar.


Referencia: Elisabete Fernandes Almeida

http://www.catho.cl/

 

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