Cap 6.1.2

6.1.1 Relación entre viento y corrientes marinas.

Los vientos constituyen fuerzas externas que pueden explicar la circulación general de la superficie de los océanos. Así, las principales causas de las corrientes marinas son:

  • vientos permanentes soplando sobre la superficie del agua (que producen fricción y arrastre de las moléculas superficiales del agua oceánica).

  • diferencias de densidad entre masas de agua.

  • influencia de la disposición de los continentes y los litorales.

    El oceanógrafo Munk propone una explicación general para la formación de las corrientes, a partir de la consideración de un océano teórico. Si se consideran 3 casos típicos, de complejidad creciente se observa lo que detallamos a continuación.

    Situación 1:

    Este es un océano rectangular, cuyo eje principal es N-S, con límites continentales al W y E. El océano está rotando y sobre él soplan vientos zonales uniformes del W con una dirección e intensidad constante.

    En este sistema hay una tendencia a la acumulación de agua en el lado Este del océano, con una pendiente uniformemente equilibrada por el empuje constante del viento.

    En el plano vertical se establece una circulación con convergencia en lado Este y hundimiento del agua hasta una profundidad que es función de la fuerza del viento y de la distribución vertical de las densidades.


    Situación 2:

    Si en este mismo océano, los vientos tienen una dirección constante, como el caso anterior, pero hay una variación en la intensidad con la latitud, habrá asimetría de las fuerzas de arrastre debidas al viento.

    En este caso la pendiente será más abrupta hacia el sur que hacia el norte, generando así en el este un movimiento horizontal llevando agua de la zona de fuertes vientos a la de vientos débiles. Por la existencia de límites continentales y por la continuidad de los vientos el movimiento será rotatorio.

    Situación 3:

    Si los vientos no sólo tienen variaciones latitudinales de intensidad, pero también de dirección, se generará bajo la influencia de estas fuerzas diversas, y en presencia de los límites este y oeste de los océanos, una circulación activa de células horizontales con movimientos rotatorios (giros), en este caso muy próximo a la realidad.


    Diagrama de la circulación en un océano idealizado sometido sólo a la acción de los vientos

    Conclusión:

  • De esta forma los vientos alisios y los del W determinan en cada hemisferio la circulación en giros del agua superficial del océano.

  • Cada uno de los circuitos tiene una rama ecuatorial en dirección E-W, y una rama subpolar que va de W a E; las dos están unidas por circulaciones con una componente meridiana más o menos paralela a los continentes.

  • Entre las dos corrientes ecuatoriales (separadas por una zona de doldrums), se forma una contracorriente ecuatorial de dirección inversa (con una pendiente de 4cm por 1000 Km). Es una corriente de retorno que lleva a través de esta zona de calmas una parte de las aguas acumuladas en el lado oeste por los alisios. Una parte más importante de estas aguas es sacada por la rama oeste meridiana de la circulación en giros.

  • En el Hemisferio Norte, entre los vientos del W y la circulación polar establecida por vientos del N y NE relacionados con el anticiclón polar, aparece una circulación ciclónica subpolar.

  • Debido a la rotación de la T hacia el E y también por la variación de la intensidad del efecto de Coriolis con la latitud, el centro de los giros está desplazado hacia el lado oeste y las corrientes son más fuertes en el lado oeste de los océanos que en el lado este.

  • De esta manera, en cada giro hay una corriente fuerte persistente en el lado oeste y una corriente de compensación en el sector central y Este.

    Esto se puede reconocer en los océanos; por ejemplo la fuerte corriente del Golfo en el Atlántico Norte; la de Kuro Shio en Pacífico Norte (10 km/hora) mientras que la de California se mueve a una velocidad de menos de 2 km/hora. En el Atlántico Sur la corriente de Brasil; la de Las Agujas en el océano Indico y la del Este de Australia en el Pacífico Sur.


    Cap 6.1.2