1.3 Fuerzas Marinas y Cambios Costeros

El mar ejerce gran influencia en la tierra, en los bordes costeros, aunque el nivel no cambie. El mar puede erosionar o construir. La zona de contacto entre los océanos y las tierras es un medio ambiente único para el hombre; en esta zona, las olas y corrientes configuran las formas del paisaje costero.

El viento que sopla sobre las aguas genera el oleaje, y este puede ejercer efectos significativos en los bordes, generando una diversidad de fenómenos costeros.
La acción destructora del mar como generador de desastres puede ocurrir bajo condiciones de anormalidad, como la ocurrencia de terremotos que ocasionan tsunamis, o el desarrollo de tormentas bajo condiciones meteorológicas inusuales conocidas como bravezas.


Con la construcción de diques se logra la transformación de las marismas del borde costero en campos para la producción agropecuaria

En muchos países, el litoral ha sido enormemente transformado para beneficio del hombre que desea instalarse en sitios geográficos de gran atractivo económico y/o natural. Un caso notable es el de las tierras costeras bajas transformadas en campos de cultivo a partir de su desecación con la construcción de diques, como sucede en Holanda, Dinamarca y Alemania.