|
Aproximación
al Sentido de los Símbolos del Tipo
Valdivia

Al observar piezas
arqueológicas propias del tipo Valdivia perteneciente
a la cultura mapuche, puede advertirse una constante, la
forma estrellada que se lee en sus plantas. En este caso
llama la atención la distribución desigual de
triángulos que posee cada hemisferio, 12(x2) y 15(x2)
en cada uno; aunque, llama mucho más la
atención que al contar los espacios interiores en
cada uno de los triángulos, pertenecientes a 2 de las
4 series de ellos que posee la vasija, a pesar de
corresponder a 12 y 15 triángulos, respectivamente,
ambas sumas son iguales. Otra cosa que llama la
atención es que si la serie de 12 triángulos
es agrupada en 4 subseries de tres triángulos cada
una, según el orden que sugiere la dirección
en que crecen los trazos, las sumas de cada subserie son:
30-33-31-32. Como se encuentran dentro de un círculo,
al leerlas según el orden creciente de los
números se describe un movimiento visual que genera
una figura de mariposa.[remitir al orden ético
del espacio]

A pesar de tener su cuello casi
completamente destruido, aún quedan restos del
característico modo de resolver la gráfica de
este, que debió ser trazos en zig-zag que lo
recorran. El fragmento de asa que se conserva permite
generar dos ejes que dividen el hemisferio inferior
exactamente en cuatro cuadrantes iguales, cada uno de ellos
contiene cuatro haces de trazos que, al observarlos en su
vista en planta definen una figura de estrella de 8 puntas;
en cambio, la vista en planta superior permite apreciar una
estrella de 7 puntas, además de observarse que en el
área de unión cuello-cuerpo existieron 6
cruces. Al examinar las cantidades de espacios que encierran
los haces de trazos existentes en el hemisferio inferior,
tomando como punto de partida la "x" situada exactamente
bajo el asa, se contabiliza un total de 90 espacios
agrupados en 21+22+23+24, si se hace la lectura como si se
siguiera el orden ético del espacio en un esquema que
describa la cosmovisión mapuche actual.

Conviene realizar la lectura de las
vasijas teniendo en cuenta hasta los pequeños
detalles. Si se observa con detención el jarrito, se
puede apreciar que en el punto opuesto al asa se aprecia un
triángulo que contiene ángulos en su interior
en cada una de las dos series de 8 triángulos que
conforman el hemisferio superior. El inferior presenta 7
triángulos en cada serie, todos con trazos paralelos
a uno de sus lados.
En los triángulos del
hemisferio superior se cuenta un total de 130 espacios
organizados en 4 cuadrantes determinados por el eje generado
por el diámetro asa-triángulo con
ángulos en su interior. En el hemisferio inferior en
cada serie de 7 triángulos se contabilizan 53
espacios, lo que entrega un total de 130 +106 =
236.
    
|