(Abstract) La literatura que analiza el capital social se ha enfocado en las propiedades funcionales y estructurales de las relaciones sociales, ignorando hasta cierto punto la manera en que los individuos experimentan dichas relaciones. Utilizando elementos de teoría antropológica y social, este artículo distingue dos tipos de capital social – la reciprocidad y la confianza—según el significado de las relaciones sociales de las que forman parte. La reciprocidad es el capital social que se encuentra en las relaciones personales, definidas al mismo tiempo en tres dimensiones: co-presencialidad, donación y memoria.
La confianza es el capital social que forma parte de las relaciones con extraños, definidas por la condición de impersonalidad o anonimato. Estos dos tipos de capital social no pueden reducirse a extremos de un continuo, ni son fungibles, y aunque la reciprocidad es por definición particularista (ahí yace su fuerza como mecanismo vinculante), la confianza tiene un potencial universalista. Se proponen implicaciones analíticas y empíricas de esta distinción.
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