Templo Votivo de Maipú |
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Está emplazado en una amplia explanada, sobre un eje longitudinal en dirección oriente - poniente que se prolonga desde la avenida 5 de Abril. En él se alinean las ruinas de la parroquia antigua y el templo, con la imagen de la Virgen. Lo antecede una enorme plaza de forma ovalada que se configura a partir de unas columnatas laterales de 8 m.. de alto dispuestas sobre una plataforma horizontal. Este espacio constituye el atrio del templo y su gran superficie responde a las multitudinarias manifestaciones religiosas que en él se desarrollan; está rodeado por una gradería que desde el acceso oriente parte a la misma altura de la plataforma al nivel de la calle y va descendiendo siguiendo la pendiente del terreno lo que incrementa el número de peldaños justo al frente de la fachada del templo. Por su escala constituye el hito urbano más importante de la zona.
Las columnatas parecen abrazar el templo antiguo y conforman un recorrido procesional hacia el santuario de la Virgen que se inicia en el exterior siguiendo la plataforma curva, al abrigo del alero soportado por la columnata, luego recorre la fachada lateral del templo y penetra por una puerta ubicada a la altura del transepto; ya en el interior, atraviesa una nave transversal y asciende por la escalinata del ambulatorio, que gira detrás del presbiterio, para alcanzar finalmente el altar. La salida sigue un curso inverso por el lado opuesto.
La fachada principal puede dividirse en dos partes: una central que remata en la torre, y dos laterales de menor altura que se desplazan hacia atrás en un retranqueo regular. La parte central está compuesta por un cuerpo rectangular que contiene la puerta de ingreso, un enorme vitral dedicado a la virgen inscrito en un arco de medio punto y en la parte superior el volumen de la torre; a sus lados dos cuerpos cilíndricos cuyo diámetro se reduce hacia arriba y rematan en unos minaretes cubiertos por bóvedas. Las partes laterales se componen de cuatro volúmenes superpuestos en un retranqueo diagonal
La composición de la planta responde a un planteamiento geométrico cuyas directrices convergen en un punto, coincidente con el altar de la Virgen, desde el que se proyectan radialmente diversas líneas que configuran el templo. Así por ejemplo, las fachadas laterales se abren en abanico, dejando en su centro una huella curva que es ocupada por columnas, muros y escaleras. Lo propio parece surgir en el plano vertical, puesto que este punto focal es el más bajo y de aquí se eleva la cubierta como un manto que asciende hasta alcanzar la torre.
Curvas y paraboloides dominan el interior, evidenciando la dinámica estructural de su construcción. Todo el edificio esta hecho en hormigón visto cuya textura es producto de las huellas de su encofrado. La cubierta está formada por cáscaras de hormigón armado que se curvan en diversas direcciones. En la nave principal sigue una curva en el eje longitudinal; en el transepto una curva transversal y en el ábside una pechina que parte de un arco transversal. No todas tienen el mismo tratamiento, así por ejemplo la frontal es casetonada, la del transepto está atravesada por nervaduras radiales y la cúpula del altar es lisa. Recientemente se ha colocado sobre ellas una cubierta metálica para solucionar los problemas de impermeabilidad.
Se ingresa al templo subiendo una doble escalinata, cada una de doce peldaños. Una puerta de 8 m.. de alto, adornada con vidrios de color, da paso a un interior donde la verticalidad de la fachada se convierte en un espacio que desciende vertiginosamente en su altura hasta alcanzar un pórtico compuesto por tres arcos parabólicos que se alinean siguiendo la curva convexa del transepto. Desde la fachada se proyectan unos arcos laterales que convergen en las columnas de este pórtico, creando una división de la nave principal en una central y dos laterales. La verticalidad catedralicia resulta acrecentada por la escasa longitud de la nave central, de apenas 20 m.., una dimensión casi similar a la del pronaos ubicado debajo del coro. Su interior aprovecha todo intersticio generado por el encuentro de planos, el desplazamiento de muros o el cambio de altura en su cielo, para iluminarse a través de vitrales. Estos son concebidos como totalidades y no se transforman frente a los desplazamientos volumétricos de la fachada.
A los lados de la puerta están ubicadas las escaleras y ascensores para acceder al coro, ubicado sobre el ingreso, y a la torre, donde se ha dispuesto de un ambiente, actualmente sin uso, desde el que se tiene una visión panorámica de Maipú. En las paredes laterales de la nave principal hay tres nichos rectangulares que albergan los confesionarios.
El transepto, lugar ocupado habitualmente por el altar, sirve en este caso, como espacio intermedio que separa la nave del presbiterio; surge casi como un ambulatorio que une con su trazo curvo las capillas ubicadas en las naves transversales, pero este tratamiento responde a un triple propósito: uno espacial, delimita la nave principal, las naves laterales y el presbiterio; uno físico, entre la nave frontal y el transepto hay un doble pórtico de soporte, cuya junta evidencia la autonomía estructural de ambas partes; y uno espiritual, define la separación entre lo profano y lo sacro.
El presbiterio ocupa todo el ábside; se sitúa a casi la misma altura que el ingreso, pues los 56 cm. de su escalinata frontal responden a la pendiente existente entre la puerta de ingreso y el transepto. Los peldaños definen el trazo curvo del transepto. Está, coronado por una cúpula que partiendo del zócalo del ábside, se proyecta hasta intersectar un arco transversal que lo limita frontalmente. El altar está adelantado, dejando atrás un amplio espacio que se combina con una plataforma elevada, destinada a satisfacer las exigencias de las misas concelebradas. Al fondo, detrás de una abertura parabólica, como a 2 m.. sobre el nivel del presbiterio, se halla la imagen de la virgen. Su emplazamiento obedece a la necesidad de permitir el acercamiento de los fieles por el ambulatorio que rodea el presbiterio por la parte de atrás; la imagen fue recientemente desplazada unos metros para así evitar el giro que debía hacer hacia el ambulatorio.
Como producto de un terremoto en el año 1985, la cúpula de la torre mayor quedo destruida por lo que se procedió a su reemplazo por una metálica que imita en líneas generales a la anterior; a la fecha aún no se colocó la cruz, de 12 m.. de alto y su construcción está paralizada.
Información proporcionada
por:
Fernando Pérez. Facultad de Arquitectura y Bellas Artes. 1994
Fuente
Investigación FONDECYT: Medio Siglo de Arquitectura en Chile a través
de sus Iglesias y CapillasÓ. Fernando Pérez. Facultad de Arquitectura
y Bellas Artes.