Parroquia Santa Elena |
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Subiendo las tres gradas desde la acera, se accede a un espacio rectangular, delimitado por las puertas de acceso, los muros laterales del templo y un amplio dintel que se proyecta hasta el interior. El nartex está definido por un juego de tres puertas exteriores y tres interiores de idénticas características: son de doble hoja y están coronadas con una ventana cuadrada que alcanza la altura de la marquesina de ingreso. Se trata de un espacio alargado transversalmente, lo que permite visualizar hacia ambos lados la secuencia de machones que enmarcan las puertas y tamizan la luz, que llega atenuada hacia el interior de la iglesia.
Atravesado el umbral se aprecia la magnitud de la nave principal que remata en un gran muro cuadrangular de cerámica en el sitio donde normalmente se localiza el ábside. Aunque este muro se percibe como un plano recto, forma en realidad una curva, está ligeramente desplazado hacia atrás, con lo que deja a ambos extremos unos espacios intersticiales que son aprovechados como accesos a las dependencias anexas. Estos espacios, cuya proporción vertical se acrecienta por sus pequeñas dimensiones en planta, contrastan por su luminosidad con el resto de la iglesia.
A ambos lados del altar hay dos naves menores dispuestas transversalmente, tienen menor altura y están iluminadas por unas hileras de pequeñas ventanas verticales dispuestas de a siete en la parte superior de sus muros; están rematadas en un caso con una puerta de acceso al velatorio y en el otro por un oratorio. El presbiterio ocupa la casi totalidad del transepto, se dispone sobre una plataforma de tres peldaños flanqueada hacia las naves laterales por una baranda baja de madera. Encima se halla otra plataforma menor de piedra sobre la que se dispone el altar que está apoyado por otro menor dispuesto transversalmente a su derecha. Se ilumina a través de los vacíos laterales dejados por el desplazamiento del muro de fondo cuya curvatura permite además que esta iluminación alcance la cornisa, con lo que se delinea una suerte de marco iluminado como fondo del altar. Salvo los enormes paños verticales que flanquean el altar, ornamentados con alegorías a la última cena y a la crucifixión delineadas en metal negro sobre fondo blanco, son escasas las imágenes de santos.
Las fachadas laterales forman un plano quebrado en el que siete altos muros se alternan con igual número de ventanas; estas están contenidas por un marco de hormigón que las divide en cuatro partes verticales, cada una de las cuales contiene cuatro pares de piezas de vidrio con marco metálico. Una vista desde el norte presenta una sucesión de muros de ladrillo, en tanto que desde el sur lo hace como una sucesión de estrechas ventanas verticales; con ello se consigue una iluminación interior orientada hacia el altar. El cornisamiento exterior, compuesto por una sucesión de ventanas cuadradas queda oculto por el cielo falso, de ahí el efecto de traslucides que se consigue con el varillaje del cielo, minimizado en parte por la iluminación lateral de las ventanas. Si bien los muros en su cara exterior parten prácticamente del suelo, interiormente tienen un zócalo de 1.50 m de altura, en base a una sillería de piedra gris compuesta por piezas verticales y horizontales alternadas.
Hay un trabajo de detalle como en los sistemas de seguro para las puertas exteriores, forjados en hierro, o las perforaciones de los muros que resultan de la omisión de algunas piezas de ladrillo que forman unas cruces alineadas verticalmente, unas veces vacías y otras cerradas con bloques de vidrio. Este detalle se repite una y otra vez en distintos lugares, como en las naves laterales, el velatorio, o los muros laterales del atrio.
Sin embargo, es el sometimiento a la simetría lo que define esta iglesia. No sólo es la planta con sus naves transversales, la forma de la cubierta, la disposición del mobiliario, o el manejo de elementos exteriores como un par de árboles, bancas y macetones, es la materialización de un principio compositivo que se traduce en una línea que partiendo desde el exterior, atraviesa la nave y virtualmente parecería alzarse por el palo mayor de la cruz en el altar para continuar en el parrillaje del cielo falso.
Información proporcionada
por: Fuente
Fernando Pérez. Facultad de Arquitectura y Bellas Artes. 1994
Investigación FONDECYT: Medio Siglo de Arquitectura en Chile a través
de sus Iglesias y CapillasÓ. Fernando Pérez. Facultad de Arquitectura
y Bellas Artes.